
Son cursos de diferentes disciplinas artísticas, enfocadas en el desarrollo de la neuroplasticidad cerebral. Dirigidos para adultos y adultos mayores, con el fin de retrasar o prevenir el envejecimiento cerebral.
A través de cursos intensivos de 2 clases a la semana con duración de 2 horas cada una donde se explora a profundidad el aprendizaje y desarrollo de las siguientes disciplinas: guitarra y acuarela. Siguiendo un plan de estudios dirigido a personas mayores de 40 años que tengan poca o nula experiencia en la disciplina de su elección.


Las artes tienen un componente humano único que despierta diferentes respuestas en el cerebro. La música, por ejemplo, puede evocar recuerdos, cambiar el ánimo o invitar al movimiento. Una imagen puede generar emociones profundas difíciles de describir, al activar emoción, atención, memoria, movimiento y percepción de forma simultánea.
En resumen, las artes involucran a todo el cerebro, lo que las convierte en una vía especialmente potente para inducir neuroplasticidad en sus distintas redes.
Afinado colabora con Neuroafinado, un estudio científico de la UNAM, cuyo objetivo es explorar los efectos que un entrenamiento artístico intensivo, introducido por primera vez en la edad adulta, puede tener sobre la estructura, la función y la salud del cerebro.
Aunque existe un amplio conocimiento sobre los procesos de neuroplasticidad durante el desarrollo temprano, aún se sabe relativamente poco sobre cómo estos procesos operan en el cerebro del adulto grande o mayor. En Afinado, nos interesa comprender cómo la práctica sistemática de las artes puede inducir cambios cerebrales medibles en esta etapa de la vida.
El curso de guitarra clásica ofrece una base sólida: lectura de partituras, teoría musical, técnica de ejecución y ensamble. Tocar la guitarra es un entrenamiento integral para el cerebro ya que une movimiento, emoción y atención, fortaleciendo la memoria, la coordinación y creación de vínculos sociales con nuestros compañeros de clase.
El curso de acuarela brinda una base sólida en técnicas como perspectiva, composición, luz y sombra, así como teoría del color. Pintar es una experiencia que involucra múltiples funciones del cerebro, fortaleciendo la percepción, la atención y la regulación emocional, e integrando creatividad, mente y emoción en una práctica artística profunda.